Vivir sin cáncer

Formas naturales para prevenir y sanar el cáncer

por Linda Sechrist

Guerreras y guerreros victoriosos contra el cáncer les hablan a otros pacientes sobre su viaje hacia la recuperación y sanación. Dos que de igual manera le hablan regularmente a los médicos son: Glenn Sabin, autor de n of 1: One Man’s Harvard-documented Remission of Incurable Cancer Using Only Natural Methods, y Kathy Mydlach-Bero, autora de EAT: An Unconventional Decade in the Life of a Cancer Patient. Sus historias demuestran la efectividad sanadora de las medidas tomadas para cambiar sus estilos de vida a uno saludable, que en gran medida, todavía, se categoriza como prevención.

Triunfos de la vida

Determinado a vencer una leucemia linfocítica crónica que había definido su vida por 20 años, Sabin, que vive cerca de Washington, D.C., se designó él mismo como sujeto de su propia investigación. Más tarde se convirtió en el ejemplo para la sinergia remediadora de la individualidad biológica, un enfoque para la oncología integral y la sanación autoinducida a través de estilos de vida e intervenciones con suplementos. Sabin ahora dedica su empresa de desarrollo de negocios, FON Consulting, para avanzar la medicina integrativa como el nuevo estándar de cuidado. Su misión es abrir las mentes a la idea de que el conocimiento, el apoderamiento y la autoeficacia son nuestros mejores aliados contra los diagnósticos que limitan la vida y que podemos hacer mucho para ayudar al proceso de sanación.

Sabin escribió a Joe Biden con relación a la iniciativa del vicepresidente, Cancer Moonshot y de una forma muy franca le señaló el ambiente presente en Estados Unidos con relación al cáncer. “El público se ha visto condicionado a existir en una cadena alimentaria rota que sigue en mal estado debido a los subsidios agrícolas erróneos y los productos químicos cuestionables (muchos de los que han sido prohibidos en otros países) que están presentes en el agua que bebemos, el aire que respiramos, los alimentos que consumimos y los productos que usamos. Las terapias actuales o aquellos medicamentos en proceso de desarrollo no mejorarán las probabilidades de 50/50 de desarrollar cáncer. Lo que tendrá el mayor impacto es la educación del consumidor hacia cambios poderosos en el estilo de vida y el acceso a los componentes básicos de la salud”.

Mydlach-Bero logró una increíble recuperación de un cáncer de seno poco frecuente y agresivo en etapa 4 y de un tumor de alto grado en la cabeza y el cuello. Para contar su historia, la residente de Delafield, Wisconsin, se basó en sus 18 diarios como una memoria sustituta para narrar un viaje de 10 años de exploración valiente, de evolución, de conocer sus fortalezas para llevarla a una transformación que la conectó con un potencial de sanación.

En ese momento, madre de dos hijas pequeñas, Mydlach-Bero, rechazó en 2005 un pronóstico de 21 meses de vida junto con la noción de que la enfermedad y la medicina determinarían su destino. Desafiando las probabilidades, aplicó lo que aprendió de su intensiva investigación sobre Avastatin, un medicamento creado para combatir el crecimiento dañino de nuevas células de sangre; y los beneficios de cultivar y comer alimentos que contienen compuestos que inhiben la angiogénesis que se oponen a tal crecimiento y trabajan para prevenir, mejorar y evitar la recurrencia de enfermedades crónicas. “El cáncer limita el proceso de angiogénesis desencadenado por la inflamación y la mantiene activada permanentemente para asegurarse de que las células cancerosas reciben un suministro de sangre dedicado e ininterrumpido”, explica Mydlach-Bero.

Durante tres años consumió, en su mayor parte, solo productos de la lista de alimentos que inhiben la angiogénesis, que aparecen ahora en KathyMydlachBero.com/food-research. Estos incluyen té verde, fresas, moras, cerezas rojas agrias, frambuesas, manzanas, toronjas, limones, canela, papas moradas, col rizada, aceite de semilla de uva y granadas. En 2008, remplazó por completo las drogas para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia y la radiación y un medicamento a largo plazo para prevenir la recurrencia, con los alimentos saludables.

Sus médicos estaban incómodos con su decisión de combinar los tratamientos de quimioterapia y radiación con “los alimentos como medicina”, además de Reiki, oración, meditación, conciencia plena e intervención con suplementos. Pero eso no la disuadió. Para crear conciencia en otros sobre la práctica de los alimentos como medicina, fundó la Finca NuGenesis, en Pewaukee, un modelo sin fines de lucro inspirado en su práctica en el hogar.

 

La prevención es fundamental

Los médicos y los investigadores concuerdan con Sabin y Myldach-Bero en que la prevención integral, la clave para resolver la epidemia del cáncer, está faltando en la medicina convencional. Las principales voces incluyen al Dr. Andrew Weil, fundador y director del Centro de Medicina Integrativa de Arizona en la Escuela de Medicina de la Universidad de Arizona (AzCIM), en Tucson; el Dr. Carlos M. García, fundador de Utopia Wellness, cerca de Tampa, Florida; Susan Silberstein, PhD, fundadora de BeatCancer.org, en Richboro, Pennsylvania; y Ajay Goel, Ph.D., director del Centro de Epigenética, Prevención del Cáncer y Genómica del Cáncer en el Instituto de Investigación del Centro Médico de la Universidad de Baylor, en Dallas.

Weil fue el pionero con los primeros esfuerzos para desarrollar un currículo en medicina integral basado en investigaciones y en el campo de oncología integral. “Hemos sabido por casi 15 años que la inflamación es la raíz de muchas enfermedades crónicas. Desde 2012 la evidencia científica ha demostrado que un estilo de vida saludable y una dieta antinflamatoria puede influir en varios cánceres”, dice Weil.

Su currículo para profesionales de la salud y el público en general, fue el primero en citar el papel de la dieta rica en nutrientes y antiinflamatoria en la prevención y tratamiento del cáncer. “Los profesionales de la salud se gradúan armados con un mejor entendimiento de las interacciones complejas entre el cáncer, el microbioma intestinal y la nutrición”, dice Weil, cuyo paradigma inspira su cadena de restaurantes, True Food Kitchen.

Esta dieta incluye muchas frutas y vegetales, cantidades moderadas de granos enteros o partidos, pasta al dente, grasas saludables y proteínas basadas en plantas, nueces y mariscos al igual que aves y carnes de animales en pastoreo y libres de antibióticos, más quesos y huevos. Además le gustan los tés blancos, verdes y oolong, las hierbas frescas y las especias, hasta dos copas de vino tinto al día (menor cantidad para las mujeres; posiblemente ninguna para las que están en alto riesgo de cáncer de seno) y el chocolate oscuro para los polifenoles antioxidantes.

El libro Integrative Oncology, escrito por los doctores Weil y Donald I. Abrams, quien es oncólogo integrativo, es una lectura obligada para los estudiantes de AzCIM para que aprendan a usar las intervenciones complementarias en la prevención y cuidado convencional del cáncer. Temas como: antioxidantes, cannabinoides, medicina energética, medicina mente y cuerpo, música y terapias del arte expresivo están cubiertos, así como la oncología naturopática, además de los papeles que juegan la comunidad y la espiritualidad en la prevención y el tratamiento del cáncer.

La carrera de 20 años de Goel en la investigación de la prevención del cáncer ha producido una abundancia de artículos relacionados. Entre sus hallazgos, él menciona que la curcumina, un compuesto amarillo extraído de la cúrcuma, se ha convertido en un estándar para la prevención y el tratamiento natural para muchas condiciones de salud crónicas, incluido el cáncer de colon. Se dirige a las células madres del cáncer, interrumpe la comunicación celular del cáncer, desencadena la muerte de las células cancerosas y ayuda a prevenir mutaciones cancerosas en las células. También se ha demostrado que mejora la eficacia de los tratamientos convencionales incluidos menos efectos secundarios”. Goel recomienda tomar productos de cúrcuma con un BCM-95 por ciento de curcuminoides activos.

Protocolos personalizados

Tomar en consideración la individualidad biológica como si fuera un platillo de Petrie, ayuda a alcanzar una vida anticancerígena. Él menciona que “No hay un protocolo médico que sea como una ‘talla única’ para el tratamiento del cáncer. Las modificaciones personalizadas a los estilos de vida y la dieta son requeridas debido a que los nutrientes de los alimentos impactan directamente el mecanismo mediante el cual crecen y se extienden las células cancerosas. La nutrición correcta puede revertir un sistema inmune comprometido, lo cual muestra la investigación es el contribuyente mayor en el desarrollo del cáncer”.

Ya sea para mejorar o para prevenir, los protocolos de los pacientes de García siempre empiezan con una evaluación exhaustiva para conocer sobre la persona que está tratando. Para los pacientes con cáncer, su programa de dos fases de ocho semanas involucran terapias inmunitarias seguidas de inmunoterapias destinadas a romper el revestimiento de las proteínas que camuflan las células que cubren las obstinadas células cancerosas de manera que el sistema inmunitario del cuerpo pueda identificarlas y destruirlas.

Desintoxicación de mente y cuerpo

Para mantener una buena salud, Judy Seeger, doctora en naturopatía cerca de Fort Lauderdale, Florida, recomienda un régimen de desintoxicación regular para limpiar las toxinas ambientales y de productos, y las emociones tóxicas. A través de la experiencia ha aprendido que las personas que viven con cáncer necesitan apoyar de manera sustancial su sistema de eliminación que funciona de manera anormal, para poder eliminar las proteínas muertas de las células cancerosas destruidas y los medicamentos de la quimioterapia que están sobrecargando el sistema inmunitario.

“Es esencial limpiar las emociones estresantes tóxicas que producen ácido, debilitan el sistema inmune y crean un ambiente para que el cáncer se propague”, dice Seeger. Cumplir con el requisito del cuerpo para un plan nutricional saludable y continuo que mantenga un ambiente alcalino sanador que reduzca el riesgo de cáncer al igual que su recurrencia”. Ella ha observado que cuando el proceso de sanación de una persona se ha estancado, a pesar de hacer todo lo correcto para mejorar su bioquímica, es frecuente porque no han hecho una desintoxicación emocional y carecen de una conexión espiritual sentida con algo más grande que ellos mismos.

Silberstein categoriza el cáncer como una epidemia. Habla con regularidad en las escuelas de medicina y enfermería, programas de educación continua de enfermería oncológica y en universidades sobre prevención del cáncer y su recurrencia. “Lo que se necesita, más que la investigación de nuevos tratamientos, es la educación pública con relación a las verdaderas causas del cáncer y ofrecer créditos de educación continua en los adiestramientos para médicos sobre estilos de vidas”, dice ella. La organización sin fines de lucro de Silberstein provee entrenamientos holísticos en línea sobre cáncer para profesionales de la salud, al igual que educación basada en la investigación y consejería sobre cómo prevenir, combatir y vencer el cáncer a través enfoques holísticos que mejoran el sistema inmunitario.

La lista de libros escritos por sobrevivientes de cáncer sigue creciendo, los mismos ofrecen información útil sobre cómo las personas están negociando los desafíos de su viaje de sanación. Dos libros recientes: Surviving the Storm: A Workbook for Telling Your Cancer Story por la psicoterapeuta Cheryl Krauter, y Cancer Survivorship Coping Tools: We’ll Get You Through This por Barbara Tako, son particularmente útiles con relación a la avalancha de emociones y sentimientos tóxicos que estresan la mente y el cuerpo: miedo, ira, aislamiento, ansiedad, depresión e incertidumbre, así como la pérdida y el dolor. Enfatizando en la necesidad de las personas diagnosticadas con cáncer de contar sus historias, los autores animan a mantener un diario. El acto de poner los pensamientos y las experiencias fuera de la mente y en un papel apoya la limpieza emocional.

“Es importante compartir la historia real de la tormenta emocional que es el cáncer al igual que los estragos de sus tratamiento y los efectos secundarios invisibles, pero persistentes; contar el cuento del sobreviviente de cáncer que se mueve de paciente a persona, y explora y descubre quién es luego de haber enfrentado su mortalidad”, dice Krauter.

Cambio de paradigma

Los resultados del Proyecto del Genoma Humano al igual que el trabajo de Bruce Lipton, Ph.D., biólogo que trabaja con las células madres y autor del libro The Biology of Belief, y otros investigadores epigenéticos apoyan la idea de que las “señales ambientales” que afectan directamente nuestra expresión del AND incluyen: nuestros pensamientos, emociones, sistema de creencias, exposición al sol, ejercicio y todo lo que ponemos en nuestro cuerpo.

Esta ciencia nueva rompe con la idea de que somos víctimas de nuestros genes y el ambiente. Pone luz en el hecho de que tenemos tremendo poder para dar forma y dirigir nuestra propia salud física. Nuestro estilo de vida entero es fundamental.

Linda Sechrist es escritora senior parte del personal de  Natural Awakenings. Comuníquese en  ItsAllAboutWe.com.

Share
 

 
 
previous next
X