rescate del planeta

Las acciones comunitarias crecen en todo el mundo

por Julie Marshall

Azalea Morgan, como a la mayoría de los niños, le encantan los osos polares. “Parecen peluches y son lindos,” dice la niña de 8 años; después de ver un documental sobre cómo el cambio climático está afectando a estos depredadores del extremo superior Ártico, quiso ayudar. Su madre, Molly Morgan, le sugirió que hiciera algo grande, porque el problema del calentamiento mundial es algo monumental.

En septiembre del año pasado, durante casi tres semanas, Azalea pedaleó en su bicicleta junto con su madre y su hermana de 9 años, Ember, saliendo de su ciudad natal de Andover, New Hampshire, camino a la Ciudad de Nueva York para asistir a la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas (ONU), donde Greta Thunberg y otros líderes juveniles mundiales marcharon por el cambio. El viaje fue un evento para recaudar fondos con el propósito de poner paneles solares en su escuela y para futuros proyectos en el marco del KidsCare4PolarBears, una página en Facebook que documenta los esfuerzos que están llevando a cabo. 

Aunque no todo el mundo tiene el tiempo o la inclinación para recorrer 250 millas y acampar —algunos tramos bajo la lluvia— o como lo hizo Thunberg, navegar a través del Atlántico en un yate de cero emisiones, hay medidas que las personas pueden tomar para combatir el cambio climático a nivel comunitario, dicen los expertos, porque la crisis es innegable. Esto lo hemos visto recientemente en los catastróficos fuegos forestales en toda Australia.

Hay protestas pacíficas en todo el mundo programadas durante todo el 2020 en FridaysForFuture.org y en otras organizaciones, pero un número creciente de personas que quieren aportar más están usando su imaginación y esfuerzos creativos para inspirar a otros para que tomen acciones únicas.

Estudiantes de una escuela en España escribieron y representaron una obra de teatro e ilustraron un libro para concienciar sobre el cambio climático. En California, una adolescente utilizó sus habilidades artísticas para recaudar miles de dólares para la vida silvestre. El 28 de marzo, personas de todo el mundo participaron en la Hora de la Tierra del Fondo Mundial para la Naturaleza apagando colectivamente las luces a las 8:30 p.m. mientras celebraban eventos ecológicos, y otros se están uniendo a la campaña mundial de plantación de árboles de The Nature Conservancy (TNC).

Cambiar este rumbo puede parecer algo insuperable, pero las personas tienen mucho poder, dice Dan Shepard, oficial de Comunicaciones globales en la ONU. “Las elecciones que hacemos, las cosas que hacemos colectivamente, importan y pueden tener un gran impacto en el mundo”.

Intensificando los esfuerzos por la biodiversidad

“Quería inspirar a otros niños”, dijo Ember sobre su viaje en bicicleta para los osos polares. “Amo los animales y ellos no merecen morir”.

Según el informe de 2019 de la ONU, Global Assessment Report on Biodiversity and Ecosystem Services, hay más de un millón de especies amenazadas de extinción. Una de las principales razones es el cambio climático, dicen los expertos, entre ellos Nikhil Advani, director de Comunidades Climáticas y Vida Silvestre del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).  La protección de los grandes depredadores es una de las claves para enriquecer la biodiversidad, dice Advani. “La cima de la cadena alimenticia tiene un impacto significativo en las especies de presa y el ecosistema”.

Sin embargo, los depredadores están sufriendo debido a que los humanos están sintiendo los impactos del cambio climático, dice Advani. Las largas sequías han obligado a muchos pastores kenianos a entrar en parques protegidos y a competir con la fauna por el agua y las tierras de pastoreo, lo que ha provocado la muerte de leones como represalia por matar al ganado. En el Himalaya, a medida que la Tierra se calienta, el hábitat del leopardo de las nieves está siendo invadido por el pasto. En Zimbabue, los agricultores han recurrido a la tala de árboles para obtener madera como una oportunidad económica alternativa. “Todo el mundo está estresado y compitiendo por los recursos”, dice Advani. “Es un resultado muy grave del cambio climático”.

Advani, junto con los investigadores, trabajan con sociedades locales en 30 países de África, América Central y Asia para financiar proyectos novedosos dentro del marco del Fondo de Innovación para la Adaptación de la Vida Silvestre. Por ejemplo, dirigen un proyecto piloto para recoger agua de lluvia para ayudar a los agricultores a superar las estaciones con sequía y construyen nidos de hormigón y ladrillos de barro para ayudar a los albatros a reproducirse mejor en Tasmania. Estos proyectos especiales se basan en los niveles disponibles de donaciones que a veces se logran a través de una financiación colectiva.

La recaudación de fondos para proyectos innovadores, al igual que el aumento de la conciencia de lo que está sucediendo, es una estrategia comunitaria importante, dice Elan Strait, director de campañas climáticas del WWF en Estados Unidos. Esto puede ser tan simple como compartir actualizaciones, etiquetar a los influenciadores de los medios sociales e instigar un grito de guerra. WWF tiene su propio programa llamado Embajadores Panda en el que los activistas de la conservación de todas las edades pueden obtener consejos y herramientas para promover proyectos específicos que les apasionan.

“Me encanta ver lo que hacen los jóvenes, porque si colectivamente usamos nuestra voz para amplificar los hechos sobre el cambio climático, podemos trabajar para encontrar soluciones”, dice Strait. “Necesitamos hechos para salir a la luz porque al menos en Estados Unidos, algunas personas piensan que el cambio climático sigue siendo una controversia y tienen miedo de hablar del tema, pero debemos tener esa conversación con amigos y familiares para poder encontrar soluciones”.

La juventud se involucra en el desafío

Participar en estrategias a nivel comunitario es una forma de estimular, no solo a los niños, sino también a los adultos que necesitan su resiliencia e inspiración, dice Janet Stringer, gerente de relaciones con los donantes de Polar Bears International, en Bozeman, Montana. “En mi trabajo, escucho a muchas personas que sienten una profunda desesperación por la crisis climática. Me dan esperanza los niños que nos escriben, que comparten historias e imágenes sobre sus sueños de un futuro que incluya los osos polares”, dice Stringer. “Pienso que le debemos a la próxima generación trabajar tan duro como podamos para reunirnos y hacer los cambios necesarios para asegurar que los osos polares ‒y toda la vida silvestre‒ no sean una especie de la que aprendamos en las páginas de un libro, sino una especie silvestre que podamos ver con nuestros propios ojos, recordándonos lo especial que es nuestro planeta y por qué merece nuestro respeto”.

Uno de sus ejemplos favoritos viene de los estudiantes en la escuela Daina-Isard, en Olesa de Montserrat, España, y sus proyectos climáticos con la profesora Connie Darilek, quien pidió al Acuario de Barcelona que les ayudara a cultivar plancton, un organismo amenazado por el calentamiento de los mares

“Nos dieron plancton y medusas. Fue realmente asombroso para que los estudiantes pudieran aprender sobre la cadena alimenticia del [Ártico] y lo grave que sería perder al oso polar que es uno de los elementos principales”. Los estudiantes publicaron recientemente un libro que ellos mismos ilustraron, titulado Nanuc, una historia sobre un oso polar, ahora en su segunda edición.

Josie Martin, una niña de13 años, de Solana Beach, California, ha recaudado $8,700 para la conservación de rinocerontes, elefantes, pangolines, gorilas y osos polares., regalando pinturas de acuarelas a personas que donan a organizaciones benéficas a  través de su página de donaciones en PayPal en Chuffed.org/project/peace-love-hope-for-rhinos. “Pienso que cada año voy mejorando un poco la creación del arte que envía un mensaje fuerte”, dice ella. “El mensaje que trato de expresar es que algunos de nuestros animales salvajes más conocidos podrían no estar en mi vida y no más en el planeta. La diferencia que hago a través del arte es que estoy ayudando a crear conciencia sobre el importante trabajo de conservación de los animales”.

Cada acción cuenta

No hay una solución única para detener el cambio climático, dice Catherine Macdonald, directora de TNC para soluciones climáticas naturales para América del Norte. “Realmente tenemos que intentarlo, todos nosotros. Es importante que todos sientan que pueden contribuir, porque todo hace una diferencia y ninguna acción es demasiado pequeña”.

Para las personas que no se inclinan por el arte, una de las mejores cosas que pueden hacer es sembrar árboles, dice Macdonald; ya sea replantando bosques o aumentar su número en zonas urbanas. Según un estudio de TNC, y publicado en la revista Science Advances, la administración y manejo de la impulsada por la naturaleza podría secuestrar el 21 por ciento de la contaminación anual de gases de efecto invernadero —el equivalente a las emisiones de todos los automóviles y camiones que circulan hoy en día por la carreteras. La siembra de árboles surgió en el estudio como la más significativa de las 21 estrategias para mitigar el calentamiento global. Una buena manera de empezar a unirse al programa de TNC, Plant a Billion Trees, dice Macdonald, los detalles se encuentran en Tinyurl.com/TNCPlantABillionTrees.

“Definitivamente, el cambio climático es una preocupación creciente a la que nos enfrentamos. A medida que más personas entienden que existe un problema y cuáles son las soluciones, más influencia podemos tener sobre los responsables de la toma de decisiones, ya sea el gobierno o las empresas que fabrican nuestros productos”, dice. “Y el ser conscientes les dice a los votantes como adelantar la acción climática”.

Aunque Josie, Ember, Azalea y los estudiantes de Daina-Isard no tienen edad para votar, su mensaje es fuerte. “Me preocupa el impacto que el cambio climático tendrá en nuestro futuro”, dice Josie. “Creo que la gente debería protestar pacíficamente por las cosas en las que cree y que más gente debería ejercer su derecho a votar por líderes que se preocupen por la juventud de nuestro mundo y las generaciones venideras”. También creo que la gente debería tratar de pasar un poco de su tiempo y tomar medidas para lo que quieren ver cambiado en nuestro mundo”.

Julie Marshall es escritora radicada en Colorado y autora del libro Making Burros Fly: Cleveland Amory, Animal Rescue Pioneer. Comuníquese en: FlyingBurros@gmail.com.

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