La Tiroides Feliz

7 maneras de mantenerla tarareando

por Ronica O’Hara

Gran parte de nuestro bienestar cotidiano —cuán energéticos nos sentimos, cuán claro es nuestro pensamiento y cómo nuestro cuerpo procesa los alimentos— se rige por la actividad de la glándula tiroides, que tiene forma de mariposa, es del tamaño del pulgar y se encuentra en la base de la garganta. Cuando funciona como debería, la vida es buena. Sin embargo, aproximadamente uno de cada ocho personas sufre de un mal funcionamiento de la tiroides y las mujeres son de cinco a ocho veces más propensas que los hombres a sufrir las consecuencias.

Es un delicado acto de equilibrio. Una tiroides que produce muy pocas hormonas nos hace sentir lentos y con estreñimiento. Podemos aumentar de peso fácilmente, tener calambres musculares y experimentar periodos menstruales intensos. El hipotiroidismo, como se le llama, está relacionado con el síndrome de fatiga crónica, la infertilidad y el autismo en los recién nacidos. Un estudio publicado en la revista Annals of Neurology encontró que las mujeres embarazadas que tienen deficiencia de la hormona tiroidea tienen cuatro veces más probabilidades de tener un hijo con autismo que las mujeres sanas. 

Si la tiroides produce demasiadas hormonas sufrimos de hipertiroidismo; tenemos el corazón acelerado, irritabilidad, periodos menstruales ligeros, pérdida de peso inexplicable e insomnio, también puede conducir al endurecimiento de las arterias y a la insuficiencia cardiaca más adelante en la vida, según un estudio publicado en Circulation Research.  

La buena noticia es que existen estrategias simples y efectivas que nos ayudan a optimizar la salud de la tiroides y evitar estos posibles contratiempos de salud, dicen los expertos. Estas son sus recomendaciones:

1

 Mantener los niveles de los minerales. La tiroides necesita yodo para producir hormonas y, por lo general, la sal yodada o la sal marina con yodo natural pueden satisfacer la mayoría de nuestras necesidades diarias de 150 microgramos. Las sardinas, los camarones, las algas, el yogur, los huevos y las alcaparras también son ricos en yodo. Sin embargo, demasiado de algo bueno puede inclinar la balanza en la otra dirección, así que practique la moderación con alimentos súper cargados de yodo como los arándanos.  Una porción de cuatro onzas contiene el doble del requerimiento diario. Además, la tiroides necesita selenio (una o dos nueces de Brasil al día) y zinc (nueces, legumbres y chocolate) para funcionar óptimamente. 

2

 Coma alimentos fermentados. Alrededor del 20 por ciento de la hormona tiroidea inactiva (T4) en hormona activa (T3) tiene lugar en nuestro intestino, lo que hace que las bacterias “buenas” tengan una importancia crucial. Andrea Beaman, coach de salud de la ciudad de Nueva York y autora del libro Happy Healthy Thyroid: The Essential Steps to Healing Naturally, recomienda los probióticos como los vegetales encurtidos, el kimchi, sauerkraut y la masa de pan agria, así como los prebióticos, los tubérculos, el plátano, la bardana (burdock) y la raíz de diente de león. 

3

Filtre el agua potable. “El fluoruro y el cloro son elementos que pueden bloquear la absorción de yodo en la tiroides”, dice Elizabeth Boham, M.D., doctora en medicina funcional del UltraWellness Center, en Lenox, Massachusetts. Un filtro de ósmosis inversa o un filtro de jarra de alta calidad eliminará el cloro, así como el fluoruro, que los investigadores británicos han relacionado con una tasa 30 por ciento más alta de hipotiroidismo. 

4

 Cosméticos sin tóxicos. Los ftalatos son sustancias químicas que alteran el sistema endocrino, los mismos se encuentran en los cosméticos, esmaltes de uñas y champú. También se encuentran en los juguetes plásticos. Las niñas de 3 años expuestas a los ftalatos han mostrado una función tiroidea deprimida, informan los científicos de la Universidad de Columbia. Verifique los cosméticos y busque alternativas libres de toxinas en la base de datos del Environmental Working Group Skin Deep Cosmetics. (ewg.org/skindeep)

5

 Levántese despacio. Alrededor del 85 por ciento de las enfermedades de la tiroides involucran una tiroides poco activa, dice Beaman, y agrega que a menudo es el cuerpo resentido contra los estilos de vidas frenéticos y estresantes. “La tiroides, literalmente, se está volviendo más lenta —nuestro cuerpo dice: ‘Despacio, despacio, ve despacio’”. Para comenzar el día en un tono gentil sugiere no usar un despertador si es posible, y luego hacer estiramientos largos y lentos y respirar profundamente. “Sólo toma cinco minutos, y no empiezas el día en modo de pelear o huir, sino en un cuerpo completamente relajado y oxigenado”. 

6

 Hablemos de ello.  En la filosofía oriental, la tiroides se encuentra en el quinto chacra, en la garganta, el centro energético de expresión y comunicación, dice Beaman. Si nos encontramos gritando o ahogando nuestras palabras, “ayuda, si quiere apoyar su tiroides en un nivel emocional profundo, expresarse de alguna manera, a alguien en alguna parte”, como a un terapeuta, un miembro de la familia o un buen amigo. 

7

Haga asanas de yoga. “Posturas de yoga como: el arado, el pez, el barco y la cobra pueden mejorar la circulación de la sangre a la glándula tiroides, lo que es indispensable para la su salud”, dice Stacy Thewis, enfermera, coach certificada en bienestar y experta en el área de la conexión intestino y mente, radicada en Mellen, Wisconsin. En un estudio publicado en el Journal of Complementary and Integrative Medicine, 22 mujeres con hipotiroidismo que practicaron yoga durante seis meses necesitaron de manera significativa menos medicamentos para la tiroides. 

Ronica A. O’Hara es escritora de salud natural radicada en Denver. Comuníquese en OHaraRonica@gmail.com.

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