La Buena Nueva

por Maya Valle

De acuerdo a mi experiencia siento que, de ahora en adelante, nuestra vida no va a ser la misma, viviremos otra realidad.  El mundo cambió sin que nos diéramos cuenta y creo que no estábamos preparados para un cambio así.  Siento ilusión y siento confusión, tengo muchas dudas pero estoy aquí.   Creo que el punto en que me encuentro es importante y supone un renacer hacia un nuevo lugar.  

En Puerto Rico y en el mundo entero estamos viviendo momentos de incertidumbre como  consecuencia  de un virus que, supuestamente nació en China y en un abrir y cerrar de ojos, se alojó en casi todos los países del mundo incluyendo nuestra preciosa isla caribeña ocasionando la muerte de innumerables seres humanos.   Por su errático y desconocido comportamiento, el virus se ha convertido en el tema de preocupación mundial provocando toda clase de reacciones mundiales y personales.  Evito envolverme en conversaciones donde este personaje sea el tema central aunque estoy alerta y respeto todas las instrucciones a seguir para evitar el contagio.

Desde el paso del huracán María son múltiples los momentos difíciles que hemos enfrentado los puertorriqueños.  Siento que son eventos que se convierten en grandes maestros, porque nos obligan a tomar mayor conciencia de nuestras fortalezas y fragilidades como seres humanos y a reconocer la importancia del sentido de comunidad y solidaridad colectiva más allá de lo que nos divide, a darnos cuenta de que lo que parecía importante ya no lo es. 

No me interesa descubrir si el virus fue fabricado en determinado país ni cuál fue la razón para provocar este caos. No me interesa complicar mi vida  ni fortalecer historias que no añaden nada positivo a mi presente.  Decido vivir mi historia con lo que tengo hoy, momento a momento a sabiendas que la única responsable del resultado de mis acciones soy yo. Mi vida es, lo que yo hago con ella.

Dicen los que saben más que yo que todo lo que estamos viviendo responde a un proceso evolutivo necesario, un salto cuántico en nuestra manera de pensar y de vivir.   Un ir aprendiendo a través de enfrentar las dificultades que nos presenta la vida para que,  en medio del caos y del dolor que se genera,  descubramos el principio del amor que se encuentra en la vida misma y que este principio de amor es lo que nos irá liberando de la limitaciones humanas y nos hará merecedores de experiencias mucho mas satisfactorias y armoniosas.  Se está elevando el nivel de conciencia del planeta, ya no hay marcha atrás.  El SALTO CUANTICO YA SE HA PRODUCIDO.  Los seres humanos evolucionaremos movidos por herramientas como la aceptación, valoración y adaptación en vez del odio, el rencor, la envidia, el miedo, el egoísmo, la tristeza y la desconfianza.

He decidido que de ahora en adelante alimentaré mi alma con todo lo que me ayude a elevarme.  Comenzando por una dieta de pensamientos tóxicos que reemplacen mi vieja forma de pensar. Si te acostumbras a vivir en la frecuencia del amor tu realidad cambiará tu voluntad sin esfuerzo. Cuando cambiamos la forma de mirar las cosas, las cosas cambian. Repito…El salto cuántico ya se ha producido, es imparable, la mayoría de la humanidad ya contempla a los animales como semejantes, ya respeta a la madre Tierra, ya entiende que no hay separación.  Las almas que encarnan ya llegan como maestros, no a experimentar.  Encarnan por amor. Quizás es la primera vez que te llega este mensaje, no importa, pregúntate si te resuena.  No creas nada.  Conecta con tu alma y observa.  No temas, libera tu mente de la negación y el miedo.  Enfoca tu atención en lo que deseas, pero sobre todo, disfruta, sé feliz, sonríe, canta, baila, ama. 

Experimentar estrés y emociones negativas puede resultar en consecuencias muy positivas.  Se ha comprobado que las personas que han pasado por experiencias de vida muy difíciles emergen con un sentido de resiliencia fortalecido y una renovada apreciación por la vida. Con cuidado y dirección, todos podemos emocional y sicológicamente permanecer fortalecidos durante este momento de tanto reto y posiblemente crecer mucho de esta experiencia transformadora.  

Mientras tanto,  quiero aprender a amar este  delicioso sentido de espera, anhelo y anticipación. Aprender a bailar y a respirar en el espacio que hay entre el desear y conseguir.  Aprender a amar el hecho de no tener lo que deseo en esta momento.

Es posible que seamos testigos del cambio total o no, es posible que la transición dure una semana o 300 años pero es ¡¡IMPARABLE!!

“Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, y de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.”  Mario Banedet 

Maya Valle es reconocida por us ejecutorias en el campo radial y televisivo.  Coach, conferenciante y columnista,  Para conferencias, talleres y más información llamar a Ana al (787)214-0024.

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