El yoga cambió mi vida

Historias Reales de Gente como Tú

 

Batallando contra el Crohnís en el Mat de Yoga

En el 2008 fui diagnosticada con la enfermedad de Crohn’s, una condición auto inmune que afecta el sistema digestivo. Por varios años, luego del diagnóstico, sufrí de inflamaciones intestinales frecuentes, dolor abdominal agudo, diarrea severa y anemia. Diez años después, luego de múltiples hospitalizaciones y una cirugía en la cual me removieron parte del intestino delgado, puedo dar fe que mis síntomas se han reducido a casi cero, gracias al yoga y al perseguir vivir un estilo de vida saludable en armonía con la naturaleza.

Comencé a practicar yoga hace 11 años atrás, y recuerdo muy bien las palabras que pronuncié justo al salir de esa primera clase: “Es la primera y última vez que vengo, yo necesito algo que me haga sudar de verdad, como una clase de spinning o algo así”. Evidentemente no tenía idea de lo que significaba Yoga y del propósito de esta disciplina. Un año más tarde, luego del diagnóstico médico, anémica, con 15 libras menos y convencida de que el estrés era un cómplice del Crohn’s, recordé cómo en aquella primera clase me había relajado tanto que terminé dormida. Con la insistencia de mi mamá y una amiga, me convencí de inscribirme en un estudio de yoga con la esperanza de reducir el estrés y así combatir el Crohn’s. ¡Ese fue el comienzo de una vida extraordinaria y de salud plena!

Yoga me regaló salud, balance mental, emocional y físico. Yoga es algo más que trabajar tu cuerpo y realizar “posturas bonitas” o pararte de cabeza. A través de los años, esta disciplina ha sido un maestro que no cesa de darme regalos; me enseñó a respetar mi cuerpo, mente y alma y a trabajar diariamente para mantener los tres en balance; me ayudó a conocer y respetar mis limitaciones; a cuidar mis emociones y pensamientos; a escoger mis batallas; a alimentarme correctamente; a disminuir el paso por la vida y disfrutar el paisaje; a valorar el silencio y los momentos en soledad. Yoga marcó el fin de días y noches de dolor, de frecuentes visitas al hospital, del consumo de fármacos y, en especial, marcó elfinal de una vida dictada por los paradigmas de la sociedad. Cada movimiento acompañado de una respiración rítmica y consciente oxigena las células del cuerpo, ayudando a disminuir la inflamación y el dolor. Cada postura trabaja con órganos específicos, ya sea contribuyendo en su proceso de desintoxicación y/o tonificación. La retención de cada postura por un tiempo determinado, ayuda a erradicar ideas negativas y a controlar el flujo de mil pensamientos por hora. ¡¡¡Estas son razones suficientes para enamorarse y adoptar esta práctica como medicina!!!

Hoy le hago frente al Crohn’s sin medicamentos y con mis pies en el “yoga mat” todas las mañanas fluye mi cuerpo y mi mente con la intención de vivir en salud.

Hace dos años ejerzo como Consejera Ayurvédica (ciencia hermana del Yoga), y recientemente me certifiqué como maestra de Yoga. Mi experiencia con el Crohn’s me llevó a descubrir una nueva pasión: ayudar a otros a sentirse mejor mientras aprenden a observar, escuchar y a obedecer su cuerpo. Quisiera que otros que sufren de condiciones autoinmunes sepan que hay alternativas holísticas para sentirse mejor.  El cuerpo tiene una capacidad increíble de sanación mientras se trate con amor, y siempre y cuando se nutran apropiadamente sus motores principales que son la mente y el corazón.

¡¡¡El Yoga puede ayudarnos a alcanzar ese bienestar!!!

-Greysa Cerpa-López, “Guerrera del Crohn’s”

 

 

Mi primer en encuentro con el yoga fue en Miami en el complejo de apartamentos  donde vivía mi abuela. De allí quede tatuada para el resto vida. Me ayudo mucho durante mi primer embarazo con el dolor causado por el nervio scia

tico pinchado. Al día de hoy para el dolor de espalda baja y bajar mi nivel de stress. Madre de gemelos de 6 años y una hermosa hija preteen de 12 años. Todavía 18 años desde que conocí el Yoga seguimos de Luna de Miel.

– Leticia Rubio

 

 

Tuve la bendición de criarme con Iyengar Yoga de niña, pero después de terminar a la escuela superior me desconecté. No fue hasta el nacimiento de mi segundo hijo en el 2010 cuando el parto me afectó el piso pélvico y la espalda baja tanto que me dejó en constante dolor y tomando medicamentos todos los días para la inflamación y el dolor. Entonces decidí volver

 al yoga. Me fui entonces a estudiar Sampoorna Hatha Yoga. En esa práctica me pude reencontrar con mi fuerza física, flexibilidad, balance y conexión con mi respiración. Hoy tengo mi Centro La Paz en Rincón, un centro de salud integrada. Como negocio ha sido sumamente retante y ha requerido de perseverancia, paciencia, humildad y dedicación, todas las que he podido superar con lo que el yoga me ha enseñado. Hoy dedico mis clases a la comunidad a base de donativo para dar a otros los mismos regalos que el yoga me ha dado a mi.

– Vivienne Miranda, Rincón

 

 

 

Deprimida y con la moral por el piso, llegué a la práctica de yoga en otro intento de “ser flaca” . La práctica no era algo que particularmente disfrutaba, las posturas me dolían y el paso lento me desesperaba, prefería invertir mi tiempo en algo que me “sacara el jugo” y me pusiera a sudar, pero la manera en que me sentía al final de cada práctica me cautivó, estaba más serena, tranquila, la ansiedad se disolvía.

Exploré y encontré la vinyasa, fluida y ponderosa, se convirtió en mi terapia, mi medicina. Descubrí espacios de silencio, foco y concentración de los que no sabía era capaz, lloraba mucho y soltaba la vida en ese mat.  Rápidamente noté como mi creatividad fluía abundantemente y los días buenos comenzaron a ser más frecuentes.

Podía notar los patrones compulsivos de hacerme daño y comencé a corregirlos.  El juicio maltratante contra mi misma paró y pude apreciar la belleza de este cuerpo hábil, fuerte y sano, disfrutarlo sin reservas.  Logré una profunda conexión con la naturaleza que se volvió mi templo.

Con esta práctica mi vida cambió radicalmente, en el camino del Yoga encontré el brillo de mi hermoso y radiante corazón,  paz, alegría y libertad, sentí el deber de compartir con pasión esta medicina que tanto bien me había hecho.  con todo el que lo necesitaba tanto como yo, y el resto es historia…

Conocida cariñosamente como “La Teacher”, Maestra de maestros, mentora de muchos, yoga terapeuta professional, consultora en salud y bienestar corporativo,  Lizelle Arzuaga es la Fundadora y Directora de Samadhi Yoga & Ayurveda Institute, un oasis de paz en el centro urbano de Santurce, una de las escuelas de mayor vigencia en Puerto Rico.

“Este año ha sido de mucho reto y crecimiento para todos, gracias a nuestra amada práctica estamos más unidos y sólidos que nunca,”  nos comenta Lizelle.

En su aniversario 18, Samadhi anuncia un nuevo comienzo, la plataforma virtual que lanza a mediados de septiembre, cursos, clases y talleres en una variedad de temas facilitados por recursos extraordinarios.  Ayurveda, nutrición, programas terapéuticos y de transformación personal para vivir más contento y saludable dondequiera que te encuentres.

“Estamos más enfocados que nunca en ofrecer herramientas prácticas para vivir mejor y mantenerse saludable en tiempos de reto, continuar conectados con nuestros estudiantes fuera del área metro y en la diáspora. Estamos comprometidos con proveer contenido de calidad en español para todos los que buscan vivir una vida plena.”

En lo personal Lizelle colabora activamente con grupos de mujeres y comunidades especiales, ofrece charlas y conferencias para cultivar el auto cuidado y amor propio.  “Me encanta el ‘public speaking’, así conecto en vivo y directo con las personas, puedo mirarlas a los ojos y decirles; mírame, se puede ser libre y feliz, nada ni nadie puede robarte tu paz, nos abrazamos, lloramos, reímos y sanamos.”

En estos talleres Lizelle Samãdhi comparte su experiencia como yoguini, terapeuta, empresaria, madre, jefe de familia y cuidadora de sus viejitos en los tiempos post María. Con su estilo lleno de humor, “en arroz y habichuelas”, mueve la audiencia a profundo entendimiento y transformación personal, facilitando las prácticas y el “mindset” que la mantienen en balance para seguir adelante.

“Este año ha sido para reconstruir, fortalecerse personal y colectivamente, el mundo nos verá florecer, tenemos grandes planes para el 2019,” concluye Arzuaga.

Conecta con Lizelle Arzuaga síguiéndola en Instagram, Facebook y Linkedin, para contrataciones y presentaciones. Conéctate a Samadhi Yoga & Ayurveda Institute, visítalos en Santurce y únete a la tribu en Yogapr.com.   

 

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