El Poder del Yoga

Aprovechando la fuerza de la vida

por Marlaina Donato

La longevidad es algo por lo que la mayoría de nosotros luchamos, y cada vez más, la investigación muestra que la implementación una práctica de yoga consecuente puede ser una inversión fructífera hacia esa meta. El yoga es un sistema de bienestar de ocho ramas que abarca el ejercicio, la meditación, la respiración consciente, la dieta y otros elementos, pero la forma cómo afecta la salud mental y corporal, por sí sola, demuestra ser una defensa contra la pérdida de movilidad relacionada con la edad, las enfermedades cardiovasculares y la depresión.

Sus capacidades para combatir el estrés ayudan a las glándulas suprarrenales afectadas y a reducir la presión arterial elevada. El yoga puede mejorar la sensibilidad a la insulina en los diabéticos y también ayuda a equilibrar la respuesta inmunitaria en personas con condiciones autoinmunes o con células asesinas naturales insuficientes.

Una investigación de la Universidad de Edimburgo, que combinó 22 estudios, reveló que el yoga, en comparación con los estilos de vida sedentarios y otras formas de ejercicio como caminar o hacer ejercicios aeróbicos en silla, mejoró la fuerza y la flexibilidad de la parte inferior del cuerpo en personas de 60 años y mayores. Los hallazgos publicados a principios de este en año en el International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity también mostraron una mejor calidad de sueño y menos síntomas de depresión.  

Menos riesgos para la salud y huesos más fuertes

Las posturas invertidas del yoga aumentan la circulación de órganos vitales, incluido los intestinos, lo que facilita la asimilación de los nutrientes y la eliminación de los desechos. Las asanas como parada de hombros, el puente y el perro mirando hacia abajo estimulan el flujo sanguíneo desde las extremidades inferiores al corazón y fortalecen los glóbulos rojos al aumentar la hemoglobina, protegiéndonos contra los coágulos sanguíneos, derrames cerebrales y los ataques cardíacos. El yoga también puede fortalecer los huesos. Un estudio de 2016 publicado en el International Journal of Yoga muestra una mejoría en la densidad ósea en mujeres con osteoporosis posmenopáusica. 

“Al igual que una casa que está vacía o un auto que no se usa y está estacionado en un garaje, nuestras partes humanas pueden envejecer o pudrirse sin movimiento. El movimiento crea más energía”, explica Nancy Poole, maestra en el Clarksburg Yoga and Wellness, en Clarksburg, Maryland.

Las articulaciones pierden flexibilidad según envejecemos, pero el movimiento del yoga les proporciona oxígeno, sangre y nutrientes esenciales. Lisa Moore, propietaria de Free to Be Yoga, en Great Falls, Montana, enfatiza que, “Una articulación necesita moverse a través de toda la amplitud de movimiento para funcionar bien. El movimiento ayuda a lubricar y amortiguar las articulaciones, proporciona nutrición y elimina los desechos”.

Estiramiento para el bienestar

Un estudio de 2014 de hatha yoga publicado en el Journals of Gerontology reveló un aumento en la función cognitiva en adultos mayores luego de ocho semanas de practicar yoga tres veces en semana. El súper poder del yoga reside en su capacidad de restablecer el sistema nervioso autónomo y aumentar la serotonina, mientras disminuye la monoamina oxidasa, una enzima que desarma los efectos de las hormonas de estrés como el cortisol. Bajo la influencia del yoga, el cerebro se baña de neurotransmisores calmantes para combatir la depresión y la ansiedad, infundiendo un sentido de optimismo.

“El yoga también nos ayuda a lidiar con los momentos difíciles y a fluir. Con las herramientas que el yoga nos proporciona, podemos alcanzar a nuestra luz interior. También nos ayuda a experimentar una relación más íntima con el cuerpo y el alma y, a su vez, a tomar mejores decisiones en todos los aspectos de la vida”, señala Carmen Ferreira, propietaria de Sunshine Barre Studio, en Rocky Point, Nueva York.

Moore está de acuerdo, al aconsejar que, “El yoga nos da herramientas poderosas para que podamos envejecer con gracia. Una de ella es manejar el estrés con ecuanimidad”.

Respiración de vida

La respiración consciente está en el centro de una práctica de yoga dedicada, junto con un menor riesgo de padecer de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, nos da otra razón para inhalar y exhalar profundamente. Poole observa que, “Nuestra población general no respira correctamente y muchos de nosotros incluso aguantamos la respiración inconscientemente. Para mis estudiantes, la parte más difícil del yoga es aprender a respirar profundamente. Los viejos hábitos de respiración deben ser desaprendidos. Una vez que se presta atención a la respiración, las tensiones pueden ser liberadas”.

“El yoga mejora la capacidad pulmonar y aporta más energía a las células lo que a su vez genera más energía y fuerza vital en nuestros cuerpos”, dice Ferreira. “Nos ayuda a vivir desde el centro del corazón y a fomentar una mejor calidad de vida”, añade ella. “Cada vez que llegamos al ‘mat’, llegamos por nosotros mismos, y nos damos una oportunidad para cuidar el cuerpo, nuestro único templo”. 

Marlaina Donato es autora de varios libros y compositora. Comuníquese en AutumnEmbersMusic.com.

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