Ejercicio vs. Alergias

Todos los movimientos correctos

por Marlaina Donato

Las alergias estacionales afectan a más de 26 millones de estadounidenses, según la Fundación de Asma y Alergia de América, y las cifras han aumentado en los últimos años. Esto se debe, en parte, a un aumento dramático en la cantidad de polen en el aire, un posible subproducto del cambio climático. El estrés ambiental y de estilo de vida, la nutrición inadecuada y el debilitamiento del sistema inmunológico también son factores que influyen en la enfermedad, lo que hace que muchas personas se sientan demasiado mal para realizar actividades físicas.

Sin embargo, las investigaciones demuestran que el ejercicio puede ayudar a aliviar los síntomas de las alergias y disminuir la gravedad. Una encuesta en la que participaron 2,000 alérgicos, patrocinada por la Unidad de Investigación Nacional de Polen y Aerobiología del Reino Unido, mostró que los que hacían más ejercicio tenían los síntomas más leves.

Más Ejercicio, Menos Malestar

Aumentar la frecuencia cardiaca a través de actividades aeróbicas como: correr, caminar, brincar la cuica, rutinas en la trotadora, tenis y deportes en equipo como voleibol o baloncesto, parece que ofrecen beneficios antialérgicos. La vitamina C también puede ayudar. Los investigadores de la Facultad de Ciencias del Deporte en la Universidad Chulalongkorn, en Bangkok, Tailandia, encontraron que un 70 por ciento de los participantes que tomaron suplementos de vitamina C y corrieron por un espacio de media hora, experimentaron menos congestión nasal y estornudos.  

“Hacer ejercicio con regularidad crea un efecto acumulativo en el cuerpo, ayuda a acelerar el metabolismo y mejora la inmunidad, por lo tanto, pueden haber aún menos alergias con el paso del tiempo”, dice Stephanie Mansour, residente de Chicago, experta en acondicionamiento físico y persona que sufrió de muchas alergias en el pasado. “Solía recibir inyecciones contra las alergias para mi rinitis y dolores de cabeza durante ciertas épocas del año, pero personalmente transformé mis alergias al expandir mis pulmones y pecho y equilibrar mi sistema nervioso”.

La Academia Estadounidense de Alergia Otorrinolaringológica recomienda formas más suaves de ejercicios, y advierte contra rutinas de ejercicios vigorosas como Crossfit o carreras muy largas que pueden ser contraproducentes y exacerbar los ataques de alergia. Mansour recomienda el yoga, Pilates, caminar o entrenar con pesas, especialmente cuando la congestión es un factor. 

Haga algo de Yoga

Mansour, maestra de yoga certificada, da fe de los beneficios de la práctica. Para aliviar los síntomas de las alergias, ella recomienda el yoga, tanto por los efectos físicos como por los de la respiración. “El yoga también brinda equilibrio al sistema nervioso y ayuda al cuerpo a relajarse. Cuando el cuerpo está en un equilibrio saludable y relajado, es más eficaz para prevenir infecciones o alergias”.

Kristin Brien, enfermera e instructora de yoga en la Ciudad de Nueva York, opina igual. “Una práctica de yoga entrena y fortalece el nervio vago, que activa el sistema nervioso parasimpático, en modo de descanso y digestión, y apaga la respuesta inflamatoria”, dice Brien. “Cuando estamos bajo estrés crónico, nuestros sistemas nerviosos reaccionan como si nuestros cuerpos estuvieran bajo amenaza constante, haciendo que algunos de nosotros seamos más susceptibles a reacciones hipersensibles a antígenos estacionales ofensivos, como el polen”.

Los practicantes de yoga en general recomiendan posturas invertidas como el arado, parado sobre los hombros y perro hacia abajo para aliviar la congestión relacionada con las alergias. Mientras que el yoga puede ser beneficioso, las posturas invertidas deben ser evitadas por cualquier persona con presión arterial alta, glaucoma o problemas de la retina debido al aumento de la presión en los vasos sanguíneos de la cabeza, y algunos expertos enfatizan que las personas alérgicas y los asmáticos deben evitar el yoga en lugares calientes y otras formas exigentes durante los brotes. Un enfoque suave es de gran ayuda.

Idealmente, Brien recomienda asanas que cualquier persona puede hacer, incluido piernas arriba en la pared, postura de puente apoyada, postura de diosa reclinada y postura del niño. 

Calentamiento 

No importa qué tipo de ejercicio haga, el calentamiento puede ser un factor clave. De acuerdo con la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología, el estiramiento antes de la actividad y el aumento de la frecuencia cardíaca ayuda a maximizar el ejercicio y sus efectos reductores de síntomas. 

Cree un Espacio Saludable

Aliviar la carga del cuerpo haciendo pequeños cambios en la vida o en el espacio de entrenamiento, también puede optimizar los beneficios del ejercicio. Brien, quien es alérgico y asmático, recomienda el uso de un filtro de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA) para reducir los alérgenos circulantes y también limpiar todas las superficies, incluidos los ‘mats’ de yoga, los pisos, los bordes de las ventanas y las rejillas de ventilación. Durante las épocas más secas y frías del año, Mansour recomienda el uso de un humidificador para añadir humedad al aire y mejorar la respiración. 

El ejercicio puede que no cure las alergias estacionales, pero puede disminuir los síntomas relacionados, junto con el efecto de un sistema nervioso más equilibrado y una mejor salud general. 

Marlaina Donato es la autora de varios libros y compositora. Puede comunicarse en AutumnEmberMusic.com.

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