Redefiniendo el cáncer

Por Dra Ines Alfaro

¿Porqué redefinir el cáncer?

El cáncer es una enfermedad degenerativa crónica como hay muchas, siendo el mayor componente un proceso inflamatorio degenerativo que impacta severamente al sistema inmunológico.

Pero a diferencia de otras enfermedades degenerativas crónicas, ésta es una enfermedad que afecta a la persona en todos sus aspectos: física, mental, emocional, espiritual y hasta económica. Es una enfermedad que no solo afecta al paciente, sino que afecta a todo el núcleo familiar.

El cáncer no es una enfermedad nueva, no es una enfermedad del siglo 21. El Dr. Imhotep, médico egipcio, hace 4,600 años describió lo que se tiene en la historia como el primer caso de cáncer documentado. Los griegos hace miles de años la describían como una afectación de los humores que eran fluídos que al no estar en un balance adecuado producían enfermedad. Se dice que el cáncer se mantuvo relativamente en silencio hasta el año 440 A.C.

En ese año el historiador Herodotus escribe la historia de Atossa la reina de Persia, la hija de Cyrus, quien notó una masa en su seno. El tumor fue removido por un esclavo griego llamado Demasitis, y se cree que el resultado fue exitoso cuando menos temporeramente.

Hipócrates conocido como el padre de la medicina, quien vivió durante los años 460-370 A.C., describió varios tipos de cáncer, y se refería a ellos por el término de “Karkinos” (carcinos), que es la palabra griega para cangrejo. Esto surgió de la apariencia del corte de una superficie de un tumor maligno que las venas le brotan por los lados como las patas de un cangrejo. Cornelius Celsus un enciclopedista romano tradujo la palabra karkinos a cáncer que es la palabra del latín para cangrejo, de ahí surgió el nombre de cáncer.

En los siglos 16 y 17 era mas aceptable realizar autopsias para descubrir la causa de la muerte. El profesor alemán Wilhelm Fabry creía que el cáncer de seno era producido por oclusión de los conductos mamarios, a su vez el profesor holandés Francois de la Boe Sylvius creía que todas las enfermedades eran el resultado de procesos químicos, y que la linfa acídica era la causa del cáncer.

La primera causa de cáncer fue identificada por el cirujano británico Percivall Pott quien descubrió en el 1775 que el cáncer del escroto era una enfermedad común en los deshollinadores (limpia-chimeneas).

En el siglo 19 muchos procedimientos quirúrgicos fueron desarrollados para remover los tumores, pero los resultados no eran muy alentadores debido a la falta de asepsia.

El Dr. William Halsted desarrolló una cirugía muy agresiva para cáncer de seno conocida como la mastectomía total radical, una cirugía desfigurante, que no solo removía el tumor, sino que también removía los tejidos, ganglios y músculos alrededor del seno que podían ser áreas donde el tumor podía emigrar.

La base genética del cáncer fue reconocida en el 1902 por el doctor alemán en zoología, Theodor Boveri. Él sugirió que las mutaciones de los cromosomas podían generar una célula con un potencial ilimitado de crecimiento que podía trasmitirse a generaciones futuras. Él propuso la existencia de los puntos del ciclo celular, los genes supresores de tumores y los oncogenes. Él especulaba que los cánceres podían ser causados o promovidos por radiación, o agresiones físicas o químicas o incluso microorganismos patógenos.

El doctor alemán Rudolph Virchow, fue el primero en observar que la leucemia era una patología de la médula ósea y observó que las células de la leucemia eran dependientes de una enzima.

El Dr. Sydney Farber, médico polaco-americano, patólogo pediátrico comenzó a utilizar unas moléculas específicas para bloquear y destruir las células de leucemia y producía una remisión temporera de la enfermedad. Él mostró por primera vez que la inducción clínica y hematológica de esta enfermedad podía lograr su remisión.

El Dr. Farber es conocido como el padre de la quimioterapia moderna.

Entre los años ´50 y ´60, el Dr. Farber continuó haciendo adelantos en la investigación del cáncer, principalmente en el 1955 que descubre que el antibiótico Actinomicina D y la terapia de radiación podían producir remisión de un tumor de cáncer de riñones en los niños conocido como el tumor de Wilms. A partir de ahí se comienza a levantar fondos para la investigación de esta enfermedad, siendo uno de los mayores donantes la “Fundación Charles A. Dana Foundation”.

La guerra “política” del cáncer comenzó con el Acta Nacional del Cáncer del 1971 (National Cancer Act of 1971), una ley federal de Estados Unidos. La ley fue firmada por el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon.

En 1973 surgió una guerra fría en la investigación del cáncer al descubrir que varias cepas de oncoviruses estaban contaminadas por unas células cancerosas tomadas de una paciente sin su autorización (Células HeLa).

La guerra contra el cáncer se ha llevado acabo por todos los presidentes de Estados Unidos, incluyendo al presidente Barack Obama, pero pese a todo el armamentario de quimioterapia, radioterapia y cirugía, la guerra se ha seguido perdiendo.

La era de la quimioterapia para el cáncer comenzó en el 1940 con el uso de la mostaza nitrogenada y los antagonistas del ácido fólico. Desde entonces el desarrollo de la industria de los medicamentos para el cáncer se ha convertido en una industria multibillonaria.

Desde el 1971 se han invertido sobre 200 billones de dólares en la investigación del cáncer, y pese a esta inversión tan grande, solo se ha visto una disminución de un 5% de muerte entre 1950 y 2005.

Sin embargo, el cáncer sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte, y las quimioterapias han mostrado incapacidad de curar la enfermedad especialmente cuando se ha metastizado.

Basado en todo lo anterior, innumerables instituciones, hospitales, universidades e investigadores, se han envuelto en la búsqueda de factores causales y terapias integrativas que puedan ofrecer prevención y manejo de una manera mas efectiva mejorando las expectativas y calidad de vida al igual que minimizar los efectos dañinos de las terapias convencionales que han mostrado que por sí solas no han logrado el objetivo buscado de curar la enfermedad.

Múltiples estudios tanto prospectivos como retrospectivos han mostrado la eficacia de los tratamientos integrativos que van desde el uso de vitaminas, herbales y homeopáticos.

Asímismo los cambios en estilos de vida para prevención y tratamiento del cáncer ha demostrado resultados alentadores.

La alimentación ha mostrado unos resultados favorecedores que han sido estudiados tanto por el Instituto Nacional de Cáncer, el Instituto Nacional de Salud, la Organización Americana de Investigación de Cáncer, la Organización Mundial de Investigación de Cáncer, la Universidad de Boston con el doctor en biología Dr. Thomas Seyfried y el uso de la dieta ketogénica para prevención y tratamiento de cáncer y el Dr. Patick Quillan entre otros muchos.

La física cuántica y la introducción de las terapias energéticas han mostrado resultados positivos, entre ellas el Reiki, la sanación pránica, la terapia de colores y frecuencias, etc.

El ejercicio, la relajación, la reducción del estrés, las múltiples terapias de oxigenación tisular, entre ellas el ozono y la cámara hiperbárica muestran efectividad y esperanzas para el paciente de cáncer.

El yoga, la meditación, el caminar en el bosque, han sido terapias que impactan favorablemente al sistema inmunológico.

Y aunque ninguna de estas terapias se sabe curan el cáncer, sí logran mejorar la calidad de vida del paciente de cáncer.

Vemos asimismo como el manejo de las emociones tiene un componente extraordinario para una recuperación mas rápida y una mejor respuesta a los tratamientos. Y no es tan solo las emociones a partir del diagnóstico, sino las emociones que provocaron el abatimiento del sistema inmunológico precipitando la aparición del cáncer. Es muy común ver a los pacientes de cáncer cargando con miedos, sentido de culpa y hasta vergüenza.

Vemos por todo lo anterior que ya es tiempo de redefinir el cáncer. Tenemos que entender que el cáncer no es una enfermedad cuyo su único tratamiento es la tríada clásica de quimioterapia, radioterapia y cirugía.

Tenemos que entender que el cáncer es una enfermedad de origen multifactorial en la cual es de suma importancia atenderla de forma personalizada.

Ya es tiempo de dejar de ver al cáncer y a la enfermedad, y comenzar a ver al enfermo que tiene la enfermedad.

No podemos continuar permitiendo que la falta de información, los egos, y los ataques entre los profesionales de la salud creen un obstáculo que el que está mayormente afectado es el paciente.

Si bien es cierto que en ocasiones han surgido charlatanes tanto en el ambiente convencional como han sido algunos oncólogos en Estados Unidos que incluso se han atrevido a decirle a pacientes que no tienen cáncer, que sí lo tienen y le han dado tratamiento enriqueciéndose del dolor humano; como en el ambiente integrativo con personas sin los conocimientos, estudios y formación necesaria en el campo, también ofreciendo tratamientos. Lo cierto es que la integración de las dos especialidades han mostrado mejor resultados.

Ya es tiempo de dejar de decir que no existen estudios que respalden la oncología integrativa, creándole mas confusión y ansiedad a los pacientes de cáncer, e ir a las fuentes de estudio e investigación y ver los miles de estudios que respaldan y comprueban la efectividad de la oncología integrativa.

La Dra. Kelly Turner en su extensa investigación en pacientes que han sido desahuciados por el cáncer, ha escrito en su libro “Radical Remissions” que existen nueve factores comunes en los pacientes que han logrado una remisión radical después de habérseles dicho que ya no había nada mas que hacer. Ella define remisión radical a los casos que:

  • La persona que ha sido diagnosticada con cáncer decide no recibir tratamientos convencionales de quimioterapia, radioterapia y/o cirugía y logra entrar en remisión de la enfermedad
  • El paciente que recibió tratamiento convencional pero no logró controlar la enfermedad y los médicos le informaron que no había nada mas que hacer, y optaron por métodos alternativos y lograron la remisión posteriormente, y
  • Los casos que han integrado medicina convencional e integrativa y han logrado remisión de la enfermedad.

La Dra. Turner encontró sobre 75 factores que los pacientes que sobrevivieron han utilizado, pero encontró nueve factores que prácticamente todos habían usado, que son:

  1. Cambio radical en la dieta
  2. Tomar control de su salud
  3. Seguir su intuición
  4. Liberar emociones reprimidas
  5. Usar suplementos y herbales
  6. Aumentar emociones positivas
  7. Abrazar el apoyo social
  8. Profundizar la conexión espiritual
  9. Tener fuertes motivos para vivir

Yo en mi práctica encontré un décimo factor que también ha marcado la diferencia y es:

  • Amarse profundamente!!!

Entonces, después de leer todo esto, la pregunta es…¿Cómo redefinir el cáncer…, o si definitivamente lo que tenemos que redefinir es el tratamiento?

 

Dra. Inés M. Alfaro Mendoza

Directora Médica de Alpha Institute of Preventive Care

Certificada por la Junta Médica de Estados Unidos en Medicina Funcional y Regenerativa

Especialista en Manejo Integrativo de Cáncer

Examinadora de Junta Médica en Estados Unidos de Medicina Regenerativa y Antienvejecimiento

 

 

 

 

 

 

 

 

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