Mejores opciones que los opioides

Formas naturales de reducir el dolor

por Kathleen Barnes

El dolor crónico afecta a 100 millones de estadounidenses, con costos anuales de tratamiento que alcanzan los $635 mil millones, según el Instituto de Medicina. Peor, los medicamentos para el dolor derivados de los opiáceos, el tratamiento de la medicina convencional para el dolor crónico, son adictivos y mortales. La revista Annals of Internal Medicine informa que un estimado de 2 millones de estadounidenses sufrió de trastorno por uso de opiáceos que involucran medicamentos recetados a partir de 2016, mientras que 12 millones admitieron haberlos usado indebidamente. Los opiáceos legales e ilegales mataron a 64,070 estadounidenses en 2016, 21 por ciento más alto que el año anterior, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Algunas adicciones a opiáceos provienen del uso de drogas recreativas ilegales como la heroína y la cocaína, pero el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (National Institute of Drug Abuse) testificó ante el Senado de Estados Unidos que en 2014 el número de estadounidenses adictos a opiáceos recetados (2.1 millones) era cuatro veces mayor que los adictos a la heroína (467,000). 

Los enfoques naturales, menos perjudiciales para aliviar el dolor y, por lo tanto, prevenir la adicción a las drogas, están abordando y mejorando el dolor a largo plazo en la espalda o el cuello, los nervios e incluso el dolor por cáncer, y salvando vidas.

El primer paso para prevenir la dependencia es evitar por completo los opiáceos, dice el Dr. Fadel Zeidan, profesor asistente de neurobiología y anatomía de la Escuela de Medicina de Wake Forest, en Winston-Salem, Carolina del Norte. “Los opioides no trabajan para el dolor crónico. Pueden ser efectivos para el dolor agudo, como justo después de una lesión o cirugía, pero son inefectivos y adictivos a largo plazo”. Estas son varias maneras de sentirse mejor:

Meditación de la atención plena: Zeidan recomienda la meditación de atención plena y cita un estudio de la Universidad de Massachusetts en el que participaron personas con dolor crónico en el cual el dolor disminuyó, en al menos un 65 por ciento, después de 10 semanas de esta práctica.

“La meditación de atención plena involucra disciplina y regula la atención. Parece apagar el tálamo, el guardián del cerebro, y la capacidad del cerebro para registrar el dolor”, explica Zeidan.

Yoga: Se han reportado efectos altamente positivos en varios estudios, incluyendo uno con 150 veteranos con dolor lumbar crónico del Sistema del Cuidado de la Salud de la Administración de Veteranos de San Diego. Se demostró que 12 semanas de clases de yoga redujeron el dolor y el uso de opiáceos, mejoró la funcionalidad de los participantes; muchos de ellos habían sufrido de dolor de espalda baja por más 15 años.  

Acupuntura: Esta antigua modalidad china se ha utilizado para tratar todo tipo de dolor durante milenios. En la actualidad se ha convertido en un tratamiento tan generalizado que la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos recomienda que los proveedores de atención médica aprendan más acerca de ella para ayudar a los pacientes a evitar los opiáceos recetados. 

“Todo dolor comienza con un desbalance”, dice Terri Evans, doctora en medicina oriental radicada en Naples, Florida. “La acupuntura trata de crear un balance en el cuerpo y en liberar la fascia, donde se bloquean los patrones del dolor”.

Marihuana: Todas las formas de marihuana, o cannabis, son ilegales a nivel federal, pero la marihuana medicinal es ahora legal en 29 estados y en el Distrito de Columbia. En un estudio del Hospital General de San Francisco publicado en la revista Neurology, los investigadores encontraron que fumar el primer cigarrillo de cannabis redujo el dolor en un 72 por ciento en un grupo de pacientes con neuropatía dolorosa. El sistema endocannabinoide del cuerpo, que se encuentra en el cerebro, los órganos, los tejidos conectivos y las células inmunitarias, es uno de sus mecanismos naturales para controlar el dolor, y es el más afectado por el cannabis

Mitch Earleywine, Ph.D., profesor asociado de psicología clínica en la Universidad de Estado de New York en Albany, autor de Understanding Marijuana: A New Look at the Scientific Evidence y miembro del grupo consultor de la junta de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de la Marihuana, es defensor de la marihuana medicinal. Aunque lo considera útil para el dolor crónico con poco riesgo de adicción, concluye que es “excelente para un pequeño puñado de afecciones, pero no es la cura de todo según lo que algunos sugieren”. 

Aceite CBD: La Dra. Hyla Cass, de Marina del Rey, California, doctora en medicina integral experta en psiquiatría y recuperación de adicción, autora de The Addicted Brain and How to Break Free, se siente más cómoda con el aceite CBD (cannabidiol). Es un producto de cáñamo legal en 45 estados, siempre y cuando califique en niveles no adictivos de THC, el componente del cannabis que induce euforia (ver TheCannabisIndustry.org/state-marijuana-policies-map). 

Algunos aceites CBD contienen trazas de THC, lo que no es suficiente para inducir un “high” o contribuir a la adicción, pero también hay productos que no contienen THC en absoluto. Por definición, el contenido de THC del cáñamo es inferior al 0.3 por ciento, mientras que el de la marihuana es del 5 al 35 por ciento

“El aceite CBD no lo hará sentir drogado”, dice Cass. “En sí mismo, el aceite CBD es muy potente. Usted no necesita el THC para aliviar el dolor. No hay necesidad de bajar por la pendiente resbaladiza de usar una sustancia ilegal”. 

Además de los efectos analgésicos del aceite CBD en el sistema endocannabinoide, dice Cass, es un potente antiinflamatorio, lo que contribuye a su efectividad en las causas subyacentes del dolor crónico, esto, confirmado por la investigación de la Universidad de Carolina del Sur. 

Kathleen Barnes es autora de numerosos libros sobre salud natural, incluido Food is Medicine. Comuníquese en KathleenBarnes.com.

 

Para inscribirse en un nuevo estudio sobre la meditación de la atención plena y el dolor de espalda crónico, envíe un correo electrónico a ZeidanLab@WakeHealth.edu. Para información sobre estudios en curso, visite ZHYPERLINK “http://www.zeidanlab.com/”eidanLab.com.

 

Tocando percusión para alejar las drogas

La música, específicamente la percusión, estimula la liberación de endorfinas, los propios analgésicos similares a la morfina del cuerpo. El tocar tambores en grupo puede ayudar a las personas a que se retiren de las drogas adictivas, especialmente a aquellas que tienen dificultades particulares en los programas de adicción convencional, informa un estudio de la Universidad de Arizona en Tempe publicado en el American Journal of Public Health. 

Otros estudios de apoyo se enumeran en ShamanicDrumming.com/drumtherapy.html.

 

Deja el Sol Entrar

Recibir un poco de luz solar natural puede tener un fuerte efecto sobre el dolor crónico, según un estudio publicado en la revista Psychosomatic Medicine. Los pacientes hospitalizados que tuvieron la suerte de estar en camas en el lado soleado del edificio, redujeron su necesidad de analgésicos basados en opiáceos en un 22 por ciento, apenas una hora después de la cirugía de la columna vertebral.

Share
 

 
 
previous next
X