Hablando con la Almohada

Tres preguntas para reflexionar antes de dormir

Hacernos estas tres preguntas  cada noche antes de retirarnos a dormir puede ayudarnos a descansar tranquilos sabiendo que, aunque no hayamos vivido el día perfectamente, lo vivimos bien.

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¿Cuáles son las tres cosas por las que estoy agradecido?

Es posible vivir con los ojos y el corazón bien abiertos a la increíble belleza de cada día, recibirla como un regalo, en lugar de una garantía. Al mirar, podemos encontrar regalos incluso en medio de la incertidumbre, la lucha, el dolor o la pérdida. En esos momentos en los que nos encontramos luchando por la gratitud, sepa que la gracia que se encuentra incluso en las pequeñas bendiciones nos sostiene y construye resiliencia para ayudarnos a caminar a través de la tormenta y emerger intactos.

El leer One Thousand Gifts de Ann Voskamp o A Simple Act of Gratitude de John Kralik puede ayudarnos a empezar e inspirarnos. Con la práctica, expresar gratitud será tan fácil, como respirar o reír con los niños.

2

¿Cuáles son las dos cosas que hice bien hoy?

Pronunciar palabras de vida sobre nosotros mismos o reconocer lo que hacemos bien y dónde brillamos podría encontrarse con resistencia interna. Parece una segunda naturaleza, en especial para las mujeres, ver nuestras propias luchas o limitaciones, pero no nuestra belleza o todas las formas en que nos presentamos para servir a los demás y usar nuestras fortalezas.

Profundizar en las raíces de nuestra propia conciencia y autocompasión que nos permite aceptar que somos los suficientemente buenos para salir en plena confianza.

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¿Qué sería una cosa que haría diferente?

Algunas noches podríamos pensar que si hubiéramos tenido la oportunidad, no hubiéramos hecho una cosa diferente ese día. Más a menudo podemos identificar algo: una palabra hablada con impaciencia, pasar demasiado tiempo al teléfono, estar distraído de lo que es importante para nosotros, postergarlo por miedo o incluso olvidarnos de nutrirnos adecuadamente. En lugar de criticar, la meta es ver cómo podríamos vivir mejor alineados con nuestras metas más grandes y con los valores establecidos.

Cada momento, podemos escoger una mentalidad de crecimiento. Podemos aprender a ser tan gentiles con nosotros mismos, tan compasivos y perdonadores como lo somos con nuestras parejas. Nos damos cuenta de que podemos elegir quién y cómo queremos ser y que mañana es un nuevo regalo, una nueva oportunidad para ser lo mejor de nosotros y más plenos.

Hacerse y contestar estas tres preguntas con propósito podría tomar de cinco a veinte minutos. Si estamos tentados a apresurarnos en el proceso, recuerde que la paz y la claridad resultantes valen el tiempo invertido

Krista O’Reilly Davi-Digui es una educadora de nutrición holística y de una vida feliz. Escribe en ALifeInProgress.ca, lugar de cual este escrito fue adaptado.

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