Felices Juntos. Creando Relaciones Amorosas que Funcionan.

En la conclusión de sus memorias en el libro de superventas Eat Pray Love (Comer, Rezar, Amar), la autora, Elizabeth Gilbert, se ha enamorado de José Nuñes (llamado Felipe en el libro), un brasileño que vive en Indonesia. Gilbert, divorciada, cuidadosa de no volver a sufrir por amor otra vez, ha jurado que nunca iba a volver a casarse… sin embargo, cambió de opinión cuando la ley de emigración de los Estados Unidos le presentó varias opciones: casarse para que pudieran vivir juntos en ese país, seguir soltera y vivir como parejas expatriadas o decirle adiós a Nuñes.

Gilbert escogió la asociación del matrimonio que se ajustaba a la vida compartida que ella quería: honesta, y luego de varios años de viaje, se instaló en un lugar. Ella dice: “Por primera vez en mi vida, vivir en un pueblo pequeño con un esposo amoroso en una casa vieja con un gran jardín y varias mascotas—me siento absolutamente arraigada en una manera que nunca había experimentado antes, y que nunca imaginé siquiera desear. Pero es lo que queremos, al menos por ahora, y estamos disfrutando de esa estabilidad”. Gilbert registra el proceso de pasar de ser dos vagabundos globales que se enamoraron a una pareja de casados que comparten las tareas domésticas en su libro de memorias, Committed: A Love Story.

La Ciencia del Amor

La chispa que enciende una asociación de este tipo es el amor, que es “sobre todo una conexión”, dice Barbara Fredrickson, Ph.D., experta positiva y autora del libro Love 2.0: How Our Supreme Emotion Affects Everything We Feel, Think, Do, and Become. “El amor es vital para nuestra salud y felicidad, además de influir en nuestro cerebro y en el cuerpo a nivel celular.”

“Nacimos para amar”, enfatiza Fredrickson, quien funge como profesora en psicología y directora del Laboratorio de Emociones Positivas y Psicofisiología en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. “La evidencia proviene de la investigación que muestra que nuestro cerebro y sistema nervioso están diseñados para realzar nuestras oportunidades al experimentarlo.”

Cuando compartimos emociones positivas con otra persona, experimentamos una sincronía entre la bioquímica y comportamiento de la otra persona con la nuestra; además de demostrar aprecio mutuo, el amor puede nacer, ya sea quedarse felizmente soltero/a o decidir continuar hacia una relación comprometida. Ella llama a esto la secuencia de la acción triple de “resonancia positiva”. El amor, menciona ella, es un camino sólido menos liso de experiencias momentáneas de conexión.

Hacer que el Amor Dure

Mientras más áreas de conexión tenemos con nuestra pareja, mayor oportunidades tenemos de resonar cada día, añade Frederickson.

Thomas G. Plante, Ph.D., profesor de psicología en la Universidad de Santa Clara en California y profesor asociado de ciencias del comportamiento y psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, concuerda. “Las relaciones a largo plazo, como los matrimonios, son asociaciones vivientes”, según Plante. “La mayor parte del tiempo las parejas no están haciendo el amor, sino compartiendo una vida práctica del día a día juntos.”

Las actividades compartidas no siempre son excitantes y glamorosas. Criar a los hijos, trabajar, manejar un hogar, cocinar y limpiar, hacer compras, estar con amigos y la familia, y el resto de las cosas regulares del diario vivir son el momento de la verdad en la satisfacción de la relación, observa Plante. “Si las parejas no son compatibles en estas áreas, entonces la conexión y la atracción se atrofiarán inevitablemente, surge la tensión y, a menudo, las relaciones se fracturan y se rompen.”

La compatibilidad significa cosas diferentes para diferentes personas y los requisitos pueden cambiar, al igual que las personas en una asociación romántica cambian con el tiempo. La compatibilidad también significa un acuerdo que vale la pena y el esfuerzo de nutrir para sostener una relación.

Asociarse en el Baile de la Vida

Cinco parejas en diferentes etapas de asociación amorosa comparten cómo hacen para que sus relaciones especiales funcionen. La clave para todas ellas son los valores compartidos.

Haciendo todo juntos. Hace 21 años Luis Méndez y Waleska Sallaberry se conocieron en la playa un día de verano. Luego de una linda amistad que perduró a través de la distancia, sus almas se encontraron para finales del año 2000 y siete meses más tarde, en el verano del 2001 se casaron.  “Recuerdo en una cena durante nuestra luna de miel, en Mikonos, decirle a Waleska que podíamos alcanzar todo lo que nos propusiéramos si poníamos nuestra pasión y corazón en ello. Mirando atrás, pienso que ésta es la forma que hemos vivido en los pasados catorce años de nuestras vidas juntos. Cada uno de nuestros proyectos: la revista Natural Awakenings (2002), Expo Calidad de Vida (2004), Festival de la Paz (2007), red de descuento de Natural Awakenings (2009), Natural Choice Awards (2010) y nuestro más reciente proyecto, la Escuela Ecológica Semillas para una Nueva Humanidad, han estado caracterizados por nuestra pasión y deseo transformar vidas, y por ello somos bendecidos cada día”, comenta Luis.

Su compromiso con vivir de manera balanceada y saludable han sido claves para mantener un balance con todos sus proyectos y a la vez criar a sus tres hermosos hijos, entre 8 y 18 años de edad, mientras mantienen viva su relación de pareja.  “Trabajamos duro pero también nos aseguramos que dedicamos tiempo para nuestra familia con la misma intensidad”, añade Waleska.  Además de una dieta vegetariana balanceada, hacen ejercicios juntos regularmente, practican yoga y meditan hace unos 15 años, lo cual ha sido de gran ayuda en momentos difíciles.  Su amor por el mar los llevó al deporte del SUP “Stand up Paddle” que además de ayudarles a mantenerse en forma les ha permitido compartir momentos muy especiales en familia, con su círculo de amistades, sus mascotas y de gran satisfacción ofreciendo terapias a niños con necesidades especiales.

“Pienso que el poner la intención en todo aquello que deseamos crear envía un mensaje al Universo y éste conspira para ayudarnos en el proceso.  Como el ying y el yang, nos complementamos con nuestros dones individuales y el compartir una misión de vida nos ha permitido crear la vida de nuestros sueños”, comenta Luis quien el año pasado abrió Bliss Organic Bar en Mayagüez.

Para ellos su mayor logro es el poder dedicar sus vidas a proyectos que tienen un impacto positivo en la comunidad y el planeta, mientras brindan a sus hijos a una vida consciente, feliz y plena.

Manifestando la relación amorosa que te exalta. Una mañana de agosto, Yakeen Carrión y Annette Tomey unieron sus vidas en un ritual en el Jardín Botánico de San Juan. Llamaron a ese momento su Unión Mística en la presencia de sus seres queridos. Ese ritual significó un nuevo comienzo donde se unían físicamente y espiritualmente en un camino que definieron como ‘Dharma’ o sendero espiritual.

Así decidieron que la relación en sí misma sería su religión, su espacio de reencuentro. Han pasado unos 17 años y han recibido la bendi-ción de cinco hijos, una finca hermosa que disfrutan junto a sus mascotas, la Escuela de Artes Místicas, una escuela donde ofrecen servicios en el arte y ciencia del yoga y el masaje holístico, y la más sincera bendición de parte de sus estudiantes.

“El amor de pareja renace todos los días mediante la amistad y la comunicación. La atención a los detalles y la capacidad de escuchar las necesidades del amado o la amada son primordiales en la renovación de esa amistad y por la consecuencia orgánica ese amor”, comenta Yakeen, para quien, al igual que en el sendero individual de realización espiritual, donde la paz interior no depende de las circunstancias externas, la paz de la pareja no depende de las circunstancias externas como la economía, la cantidad de hijos o las exigencias laborales. “Más bien es a la inversa, nuestra capacidad de alcanzar nuestros máximos potenciales profesionales, económicos y sociales se alimentará del gran amor que nace del encuentro de los amados”, dice Yakeen.

Para esta pareja, el arte de escuchar noblemente las voces de sus hermosos hijos ha fortalecido su relación amorosa. Esto ha permitido crecer su empresa familiar y ha oxigenado cada una de sus interacciones. “Crecemos en la medida que apoyamos sus sueños y sanamos cuando perdonamos sus errores, que a su vez son nuestros errores”, dice Annette. En esa danza de pareja se dedican a encontrar el ritmo, la cadencia, el saber cuándo ser el líder y cuándo seguir con humildad y confianza. “Los retos son indispensables, son los que le dan a este baile los momentos que te quedas deslumbrado con el amor de Dios y su misericordia para nosotros. Porque nunca nos abandona, al contrario, nos da las fuerzas para afrontar los retos con valentía y seguridad”, añade esta.

Yakeen y Annette toman cada día como una oportunidad para buscar la mejor manera de conectar con esa magia que se llama amor, ya sea con un masaje en los pies al amado, una caricia o compartir un rico alimento preparado con esmero. “Todos estos detalles nos proveen la confianza de continuar con el compromiso de nuestra Unión Mística”, asegura Annette.

Equilibrio entre trabajo y juego. Bárbara y Bob Unell, de Leawood, Kansas, salían cuando eran adolescentes, luego se separaron para ir a la universidad y se encontraron otra vez cuando ambos estaban en sus 20 años. “Fuimos a una cita a ciegas en el 1968 y ambos cantamos canciones que tocaban en la radio del auto”, recuerda Bárbara. “Pensé que él tenía un gran sentido del humor y era divertido estar con él. Después de todos estos años, me sentía como si todavía estuviéramos saliendo. Estamos locos el uno con el otro.”

Tanto Bárbara como Bob se describen como entusiastas, juguetones, empresariales, altruistas y orientados hacia proyectos creativos, ya sea juntos o separados. “Los dos somos del tipo de gente que dice: ‘Vamos a tratar esto’”, dice Bárbara riendo.

Cuando los Unells tuvieron sus gemelos, ahora grandes, se dieron cuenta de que no había una publicación nacional dirigida a cómo criar gemelos, así que lanzaron la revista Twins en 1984. Bob fundó y administró una agencia de publicidad mientras Bárbara escribió libros de éxito en ventas sobre la crianza de los hijos, pero toda la familia viajó junta cuando ella daba conferencias. En respuesta a ser una sobreviviente de cáncer, Bárbara fundó la organización sin fines de lucro Back in the Swing en el año 2000 para apoyar centros de cuidado de sobrevivientes de cáncer. Cuando necesitaron más personal, Bob se unió al equipo en el 2009. Una de las mayores cosas que Bárbara ha aprendido de Bob es: “Tú puedes hacer que el trabajo sea divertido”.

“Aunque venimos de trasfondos diferentes, Bob y yo conocemos el poder del respeto mutuo, la confianza y la bondad”, reflexiona Bárbara. “Parte de nuestra conexión es que hemos compartido la historia y nunca nos hemos tomado todo por sentado.”

Haciendo que la larga distancia funcione. Lisa Ekus, quien corre una agencia de talento culinario de servicio completo, The Lisa Ekus Group, en Hatfield, Massachusetts, se había casado dos veces y ya había criado a sus dos hijos cuando conoció a la chef de Atlanta, Virginia Willis. Llegaron a conocerse a través de eventos culinarios y para su sorpresa, se enamoraron. Por los pasados seis años han desarrollado una relación que funciona para ellas, sosteniendo una conexión personal profunda, pero manteniendo residencias separadas.

Willis, autora de libros de cocina, desarrolla recetas y escribe para su blog en Food Network, “Down Home Comfort”, en el lugar de Ekus en New England durante el verano; Ekus viaja al sur durante los meses fríos. También se reúnen lo más a menudo posible en conferencias, festivales de comida y vino y otros eventos durante el resto del año.

“Ambas somos mujeres inteligentes y profesionales que amamos lo que hacemos, tenemos una ética fuerte y un alto nivel de expectativa propia sobre cómo trabajamos”, dice Ekus. “También somos buenas amigas y trabajamos juntas de una manera profesional. El respeto que nos tenemos y nuestro trabajo son instrumentales en nuestra relación.”

“A menudo bromeamos sobre el norte/sur, las diferencias culturales rápidas/lentas”, continúa Ekus. “Yo soy más espontánea; Virginia piensa más sus respuestas. Yo tiendo a moverme más rápido y concentrarme en cotejar los elementos, mientras que Virginia es más sobre el viaje y estar en el momento presente. A menudo hacemos un balance y consideramos lo que estamos haciendo y diciendo.”

Ellas hacen que funcione la separación geográfica a pesar de las complicaciones inherentes de la

larga distancia mediante comunicación constante, dándose los buenos días y las buenas noches todos los días por teléfono y texto. Tienen reuniones regulares de agente y autora para hacer planes profesionales y personales al menos una vez a la semana, reconociendo y respetando lo que es importante para cada una.

 

Reduciendo la diferencia de edad. Karen y Dick Eagle, de St. Louis, Missouri, se llevan 16 años, pero son unidos en las maneras que cuentan. Ambos son de carácter fuerte y aún compiten para ver quién gana incluso luego de 30 años de matrimonio. “Discutimos sobre las cosas más estúpidas y luego resolvemos nuestras diferencias y nos damos cuenta de lo bueno que tenemos”, dice Karen.

Lo primero que atrajo a uno del otro y que los mantiene juntos, es el amor juguetón y divertido y los buenos tiempos con amigos. Karen recuerda: “Supe que era el que era cuando brincó sobre una silla en la casa de un amigo. Eso me mostró que era joven de corazón”.

 

Cultivando el Cariño

Hacer ejercicios juntos como pareja, compartir proyectos creativos o hacer comidas gourmet juntos puede hacer más que mantener conectados los sentimientos de pareja. Las actividades compartidas también mantienen las experiencias positivas en marcha y prolongadas. “Ese lazo especial y compromiso que a menudo construyen las personas alrededor de esas actividades son los productos del amor, el resultado de muchos pequeños momentos en que el amor te impregna”, sostiene Frederickson. Tales momentos no solo se acumulan, también pueden ser almacenados en la memoria y utilizados para alimentar las relaciones durante los tiempos difíciles.

“El amor algo que debemos volver a cultivar cada día”, dice ella. Una asociación de pareja amorosa es siempre un trabajo continuo.

Judith Fertig es escritora independiente radicada en Overland Park, KS.

~Alice Lowe

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Compatibilidad consciente

Neil Clark Warren, Ph.D., psicólogo clínico y cofundador de eHarmony, lugar en Internet para conseguir pareja, cree que hay, al menos, 29 dimensiones de la personalidad—como destrezas de manejo de la ira, inteligencia, sentimientos sobre los niños, energía y ambición—que abarcan quiénes somos y juegan un rol en mantener una relación. Las dimensiones clave de la personalidad incluyen los intereses y las actividades, los principios rectores y las filosofías, las expresiones de la experiencia emocional, las tendencias hacia la unión y la separación, metas, relaciones familiares y otras.

Warren sugiere categorizar las cualidades deseadas en una pareja en tres listas: cualidades no negociables, aquellas que son de máxima prioridad y definitivas; seminegociables, que son importantes, pero prioridades secundarias flexibles; y negociables, que están sujetas a ser compensadas por cualidades más importantes.

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